cuando los días son igual de llanos que tu estado mental del momento,
estoy sentada, me levanto a buscar cosas que no me acuerdo en lugares absolutamente absurdos, me quedo parada miro un punto fijo en una eternidad que en verdad dura cinco minutos, me siento otra vez, la gente habla, yo escucho cuando quiero, esto por lo general no se dá con frecuencia, me encierro y me guardo bajo mil llaves, pero fallo, una vez más, todos me descubren, sin embargo nadie lo entiende, hablo, digo cosas pelotudas, me callo, me acuerdo de canciones pelotudas, me prendo un pucho, son todos giles, me salvan las flores, pienso, me dan ganas de ir, de volver, pero me quedo, sonrío, fastidio, es mi gloria en forma de espejo, apago el cigarro, me fumo otro porro, lo giro, enciendo un tabaco más, me planteo el sentido de mi vida mientras miro mal a algún fracasado PORQUE SÍ, porque es un pesado más predicando su ignorancia, me rasco, pienso en irme de nuevo, me paro, me quedo parada, me sigo quedando, mirando el punto fijo, perdida una vez más en mi galaxia, camino cinco pasos y los deshago,sigo parada, me siento una idiota, busco una silla vacía y no encuentro, subo, me acuesto, pienso en las cosas que tengo que hacer, y en las que haría, los dilemas invaden mi cabeza de forma confusa y enredada, mi estado de inercia no me permite discernir con claridad, la luz me molesta, lo oscuro me deprime, soy como el pasto que crece en la ciudad, a veces pienso, y me largo a vivir, a soñar
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